Grisel López Pereznegrón @grispereznegron
CIUDAD de México, 9 de noviembre de 2016.- Esta mañana, luego del proceso electoral de Estados Unidos, donde Donald Trump resultó ganador y será el nuevo presidente de Estados Unidos de América, lo que generó volatilidad en los mercados financieros e impactó las variables económicas de México, sobre todo el tipo de cambio, el secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Meade Kuribreña, ofreció un mensaje a medios de comunicación y aseguró que México goza de estabilidad macroeconómica y fortaleza para enfrentar los desafíos provenientes del exterior.
En una conferencia conjunta con el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, señalo que nuestro país tiene una fortaleza fiscal, un manejo de deuda adecuado, cuenta con coberturas petroleras, una baja inflación, reservas internacionales altas y una línea de crédito flexible del Fondo Monetario Internacional, además de las reformas estructurales.
“México está en una posición de fortaleza para enfrentar el nuevo entorno, en efecto nuestro país goza de estabilidad macroeconómica que se ha logrado a través de muchos años de aplicación de política fiscal y monetaria responsable, prudente y oportuna y un sistema financiero bien capitalizado y solvente, sin problemas de liquidez, todo esto en el contexto de un importante proceso de reformas estructurales”, explicó.
Destacó que el resultado de la elección no implica un impacto inmediato en el marco normativo que regula el comercio de bienes y servicios, flujos financieros o la capacidad de las personas para viajar entre ambos países.
Fue claro al señalar que nuestro marco de finanzas públicas y la fortaleza de las instituciones públicas y privadas permiten evitar reacciones prematuras que se adelanten a hechos que ahora se desconocen.
Meade Kuribreña aseguró que el funcionamiento de los mercados se mantiene ordenado y añadió que la Comisión de Cambios está pendiente para analizar el comportamiento de los mercados y tomar las decisiones necesarias para evitar movimientos erráticos del tipo de cambio que lleven a equilibrios indeseables.
Ante medios de comunicación, el titular de Hacienda y Crédito Público compartió que la fortaleza fiscal del país se refleja en un incremento de casi cinco puntos porcentuales del Producto Interno Bruto,
además, la estrategia de manejo de deuda no requiere que el gobierno federal recurra a los mercados financieros internacionales durante el resto de 2016 y del siguiente ejercicio; a lo que se suma el avance significativo en el proceso de transformación de Petróleos Mexicanos y su plan de negocio.
México también, dijo, goza de una baja inflación, de niveles de 3.0 por ciento y con expectativas futuras bien ancladas dentro del rango efectivo del Banxico; reservas internacionales de 175.1 mil millones de dólares, monto suficiente para cubrir la totalidad de la tenencia de inversionistas extranjeros en deuda interna denominada en pesos.
Por otro lado, se tiene la línea de crédito flexible del FMI, un sistema bancario con un sistema de capitalización de 14.9 por ciento y suficiente liquidez, con lo que supera pruebas de estrés más rigurosas que las establecidas por la regulación vigente, puntualizó.
“El compromiso que hacen las autoridades del país es que en la medida en que se obtenga información adicional y estando vigilantes de nuestro entorno de mercado, se procederá a ajustar las políticas fiscal, monetaria, financiera y comercial, buscando que se preserven los fundamentos macroeconómicos sólidos, lo que es esencial para anclar el valor de nuestra moneda y para poder retomar y mantenernos en una senda de crecimiento económico sostenido, con estabilidad financiera”, dijo.
Al respecto, el gobernador del Banco de México, indicó que tomará en cuenta la situación externa para las decisiones de política monetaria que su Junta de Gobierno, que sesionará la próxima semana.