México se mantiene como el principal socio comercial de Estados Unidos, incluso en un contexto de ajustes en algunos sectores de exportación como carne, tomate y la industria automotriz. Así lo destacó la Asociación Mexicana de Agentes de Carga (AMACARGA), al analizar el comportamiento reciente del comercio bilateral.
De acuerdo con el reporte, aunque ciertos productos registraron caídas en volumen exportado, la relación comercial entre ambos países sigue sólida gracias a la diversificación de mercancías, la integración de cadenas productivas y el dinamismo de sectores como manufactura, logística y bienes intermedios.
Especialistas señalan que la fortaleza de México como socio estratégico no depende de un solo sector, sino de su papel clave en el nearshoring, la infraestructura logística y la capacidad industrial instalada. Esto permite que el intercambio comercial se mantenga estable, incluso frente a variaciones coyunturales en algunos rubros.
La cercanía geográfica, los acuerdos comerciales y la integración productiva continúan posicionando a México como un actor central para la economía estadounidense, especialmente en un escenario global marcado por reacomodos en las cadenas de suministro.
Este contexto refuerza la importancia de seguir fortaleciendo la competitividad, la infraestructura y la diversificación exportadora para que México mantenga su liderazgo comercial y genere empleo y desarrollo económico en distintas regiones del país.