Con consignas exigiendo condiciones vivir libres de violencia y en condiciones de equidad social y económica, cientos de personas, la gran mayoría mujeres, marcharon por calles del centro de Tulancingo en dos manifestaciones.

Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- En el marco del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, durante una de las marchas hubo un momento en el que el contingente se detuvo frente a la Catedral Metropolitana, cuya reja estuvo cerrada, para hacer llamado a la justicia para niñas, niños y adolescentes que han sido víctimas de abusos.
Además, en esta manifestación hubo oportunidad para que Mónica Sepúlveda, madre de una de las tres mujeres privadas de la vida el 30 de julio del año pasado en Santiago Tulantepec, exigiera a las autoridades acelerar las investigaciones respectivas.
La marcha iniciada a las cuatro de la tarde recorrió calles de prácticamente todo el centro de Tulancingo, resguardada por elementos policiacos, siendo la mayoría mujeres.
Varias personas aplaudían al paso de la marcha, incluso uniéndose a las consignas que eran gritadas, además de tomar fotos y videos con sus celulares.
En otros casos, las personas salían de sus casas y negocios para observar con curiosidad la manifestación, sin pronunciar palabra alguna.
Al llegar al frente de la Catedral Metropolitana de Tulancingo, las activistas colocaron impresos con imágenes de pruebas sicológicas de niñas, niños y adolescentes que han sido víctimas de abuso.
Frente al recinto católico se leyó un pronunciamiento exigiendo justicia para dichas víctimas a través de las investigaciones respectivas a sus casos.
Al llegar a las inmediaciones del Centro Cultural Ricardo Garibay, Mónica Sepúlveda, madre de una de las tres mujeres privadas de la vida el año pasado, exigió que se acelere la investigación de dicho caso.
Señaló que han existido varias irregularidades durante el proceso, por lo que consideró necesario que las autoridades hagan su labor para garantizar justicia en el caso.
Más tarde se llevó a cabo otra manifestación donde se recordó a las víctimas de feminicidio, así como a aquellas mujeres que siguen viviendo algún tipo de violencia.
También se llevó a cabo una mercadita, conferencias, mesas de atención sicológica y jurídica, así como la colocación de tendederos de denuncias.



