Organizaciones ambientales señalaron que preocupa el aumento en el número de ejemplares que serían retirados y solicitaron que el Ayuntamiento de Toluca haga públicos los dictámenes que sustentan la intervención
Alberto Dzib
Organizaciones ambientalistas solicitaron al Ayuntamiento de Toluca transparentar la información relacionada con el retiro de árboles muertos o enfermos previsto en Paseo Colón y dar a conocer los estudios técnicos que justifican la intervención, al considerar que existe incertidumbre sobre el incremento en el número de ejemplares que serían removidos.
El presidente de Eco Urban, Derik Vilchis Roa, señaló que las cifras dadas a conocer por las autoridades han cambiado en las últimas semanas, pues inicialmente se habló de 26 árboles, después de 30 y ahora de alrededor de 60.
Advirtió que la preocupación aumenta debido a que Toluca registra un déficit de áreas verdes por habitante, por lo que consideró indispensable justificar cualquier retiro de arbolado con criterios técnicos y ambientales.
“Nos preocupa el cambio de información, primero se dijo que eran 26 árboles, luego 30 y ahora se habla de 60; Toluca es una de las ciudades más contaminadas del país, la Organización Mundial de la Salud recomienda entre nueve y 16 metros cuadrados de áreas verdes por habitante y en Toluca apenas tenemos alrededor de 1.5 metros cuadrados, por eso preocupa que de los pocos árboles que hay se vayan a retirar”.
Los activistas indicaron que Paseo Colón constituye un corredor ambiental y un espacio de convivencia familiar que también sirve de refugio y sitio de paso para distintas especies de fauna silvestre.
Otra de las inquietudes consiste en que los árboles que eventualmente sean plantados para sustituir a los retirados correspondan a especies nativas de la región y no a ejemplares que puedan alterar el equilibrio del ecosistema urbano.
“Como ciudadanos pedimos que se transparente la información, que se comparta el proyecto completo y los estudios que justifican el retiro de árboles; si es necesario hacerlo, que se realice conforme a la norma técnica y que también se garantice la reforestación con especies nativas como encinos, pinos u oyameles, no con especies que puedan afectar el ecosistema”.
Las organizaciones señalaron que ya presentaron un oficio dirigido a las autoridades ambientales para solicitar la documentación técnica del proyecto y reiteró que su postura no es impedir una intervención cuando exista justificación, sino que las decisiones se sustenten en información pública y criterios científicos.