La segunda edición del encuentro gastronómico se realizará los días 7 y 8 de febrero en la Plaza Cívica, con la participación de cocineros tradicionales y una apuesta por la preservación de la cocina local
Berenice León
Los días 7 y 8 de febrero, Atlacomulco celebrará la Segunda Feria Gastronómica “Chile, Mole y Pozole” en la Plaza Cívica, un encuentro que reunirá a cocineros tradicionales y prestadores de servicios gastronómicos para preservar la cocina local y fortalecer la actividad turística del municipio.
El Gobierno de Atlacomulco lanzó la convocatoria para que participen cocineras y cocineros que conservan recetas, procesos e ingredientes transmitidos de generación en generación. Para esta edición, se prevé la participación de al menos 50 cocineros tradicionales, portadores de saberes que forman parte del patrimonio cultural de la región.
La feria se plantea como un espacio de encuentro donde la cocina deja de ser solo alimento y se convierte en expresión de identidad y pertenencia comunitaria.En este espacio culinario del público podrá degustar una amplia oferta gastronómica que incluye moles en distintas variantes, pozole, chiles en nogada y postres tradicionales. Muchos de estos platillos se elaboran con técnicas ancestrales que reflejan la historia, el mestizaje y la diversidad cultural presentes en la cocina mazahua.
Además del corredor gastronómico, el encuentro contempla la participación de artesanos ,chefs difusores y promotores culturales ,y prestadores de servicios turísticos, lo que amplía el alcance del evento como una plataforma de intercambio y proyección para la economía local.
En la primera edición realizada en 2025, cocineros guardianes de la tradición, prestadores de servicios turísticos y difusores de la gastronomía mazahua coincidieron en la necesidad de dar continuidad a esta iniciativa. Entre ellos, el chef y promotor cultural Eduardo Mateo Mendoza subrayó que estos espacios son fundamentales para visibilizar la cocina tradicional y fortalecer a los pequeños negocios vinculados al sector.
Con esta segunda edición, Atlacomulco busca consolidar una feria que no solo convoque paladares, sino que construya permanencia.
De mantenerse el interés y la participación, la expectativa para 2026 apunta a que “Chile, Mole y Pozole” se consolide como una cita gastronómica de referencia en la región.