Productores locales se organizan para usar tractores y sembradoras en colectivo, ante el encarecimiento de insumos.
Por: Berenice León
En diversas comunidades rurales de Atlacomulco, pequeños y medianos productores agrícolas han comenzado el ciclo de siembra 2025 con una estrategia colectiva: compartir tractores, sembradoras y otros equipos mecánicos para reducir costos y hacer más eficiente el trabajo en el campo. Esta práctica representa una respuesta directa al aumento de precios en combustibles, refacciones e insumos agrícolas.
En localidades como San Lorenzo Tlacotepec, y San Pedro del Rosal, los campesinos han optado por organizarse entre familiares, vecinos o dentro de sus ejidos para turnarse el uso de maquinaria. Algunos la alquilan en conjunto, otros la compraron en sociedad y la mayoría han establecido acuerdos informales pero funcionales para el mantenimiento y operación compartida.
“La renta de un tractor para arar una hectárea ronda los mil 200 pesos, pero si nos juntamos cinco compañeros y lo ocupamos todos en una misma semana, el gasto baja casi a la mitad porque se optimiza el tiempo y el diésel”, explicó Jaime Contreras, productor de maíz en la zona norte del municipio. Señaló que con esta modalidad, ya tienen un calendario rotativo para evitar retrasos en la siembra.
Según datos de la Secretaría del Campo del Estado de México, el 65% de los agricultores de Atlacomulco trabaja parcelas menores a cinco hectáreas, lo que limita la viabilidad de adquirir maquinaria propia. Por ello, los esquemas de uso compartido se han vuelto una alternativa cada vez más común.
Aunque no todos están formalizados, algunos ejidos han comenzado a establecer reglas más claras, incluyendo cuotas de mantenimiento y horarios de operación.
No obstante, los productores señalan que persisten retos como el calendario de lluvias que cada vez es más irregular por el cambio climático, lo que exige una coordinación más precisa entre quienes comparten maquinaria.
“Si se atrasan las lluvias y todos queremos sembrar el mismo día, se complica. Por eso ya nos reunimos desde abril para planear”, dijo Juan Hernández, ejidatario de la comunidad de Bongoni.
Ejidatarios señalaron que en medio de un panorama agrícola marcado por incertidumbre y altos costos, los esquemas colectivos de trabajo representan una alternativa viable para mantener la producción.