El festejo para celebrar su día comenzó con una misa, una carrera y un desayuno.
Por: Gerardo García
El colmo de un payaso es que va a las fiestas pero no puede celebrar su propia fiesta, por eso es que los miembros de este grupo se hicieron un tiempo para disfrutar entre ellos y convivir un rato, libres de los compromisos.
El festejo para celebrar su día comenzó con una misa, una carrera y un desayuno que se hicieron para poder convivir entre ellos.
Los payasos que se reunieron dieron gracias por el trabajo que han tenido a lo largo del año y por la convivencia que pudieron tener, pues muchos de ellos son familiares e incluso hay familias de varias generaciones.
Hay quienes acudieron con sus abuelos y padres, pues ellos son la tercera generación que se dedican al oficio.