Aunque se realizan labores de limpieza en rejillas y coladeras, la acumulación de basura arrojada por la ciudadanía sigue siendo el principal factor que provoca encharcamientos e inundaciones
Berenice León
La acumulación de basura en calles, banquetas y rejillas pluviales continúa siendo uno de los problemas más serios en Atlacomulco. A pesar de los esfuerzos del Organismo Descentralizado de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (Odapas), que lleva a cabo jornadas de limpieza en distintos puntos del municipio, los desechos arrojados por la población generan obstrucciones que afectan el desalojo del agua en temporada de lluvias.
Un ejemplo reciente ocurrió en Santiago Acutzilapan, sobre la calle Vicente Guerrero, donde cuadrillas de Odapas retiraron residuos sólidos de las rejillas con el propósito de prevenir encharcamientos y mantener en mejores condiciones la infraestructura de drenaje.
Personal de Odapas y de Protección Civil explicaron que la basura es el principal factor que reduce la eficiencia del drenaje pluvial.
Señalaron que residuos como bolsas, envases y restos de comida pueden obstruir las rejillas y coladeras, provocando encharcamientos que afectan la movilidad, el acceso a viviendas y comercios, y que incluso pueden generar daños a la infraestructura.
En este sentido; advirtieron que mientras no exista un cambio de hábitos en la ciudadanía, estos problemas se repetirán cada temporada de lluvias.
Habitantes de la zona reconocen que cada año, con la llegada de las lluvias, los encharcamientos afectan la movilidad, el acceso a viviendas e incluso provocan pérdidas materiales. Señalan que una parte importante del problema podría resolverse con hábitos más responsables, como evitar arrojar basura en la vía pública.
Las autoridades municipales han reiterado que, sin la participación activa de la ciudadanía, las labores de limpieza tendrán un impacto limitado y temporal, mientras que los riesgos de encharcamientos e inundaciones continuarán afectando a la comunidad.
Ademas del impacto en contingencias, el organismo de Agua y Alcantarillado , advierte que las obstrucciones por basura tienen un impacto económico y social: los recursos destinados a reparar daños por inundaciones suelen superar por mucho el costo de las acciones preventivas, además de que la acumulación de agua estancada puede derivar en problemas de salud pública. En ese sentido, el reto se acotó; no solo corresponde a la autoridad, sino también a los propios habitantes.