La ex auxiliar de Bienestar Social afirmó que reportó posibles anomalías ante la presidencia municipal y posteriormente fue separada del cargo sin recibir una justificación formal
Berenice León
Una ex trabajadora de la Dirección de Bienestar Social de Jocotitlán denunció presuntas irregularidades en la operación del programa municipal “Carrito del Bienestar”, así como su separación del cargo, la cual calificó como un despido injustificado.
Elizabeth, quien se desempeñaba como auxiliar en el área, afirmó que el 12 de mayo de 2026 fue notificada verbalmente de su baja, sin recibir un documento oficial en el que se explicaran los motivos de su salida.
De acuerdo con su testimonio, antes de su separación informó a la presidenta municipal de Jocotitlán, Aylin López, sobre posibles anomalías en el funcionamiento del programa, las cuales según su versión eran atribuidas a la titular de la Dirección de Bienestar Social, Griselda Velasco Espinoza.
Explicó que el programa “Carrito del Bienestar” opera mediante la venta de productos a bajo costo provenientes de donaciones.
“Las despensas son donadas y el ayuntamiento las vende, así funciona el Carrito del Bienestar”, señaló.
Indicó que, al inicio del esquema, se entregó mercancía con un valor aproximado de 50 mil pesos y que los ingresos diarios eran concentrados y entregados a la titular del área.Asimismo, sostuvo que en distintos momentos el programa se quedó sin productos para su operación. También afirmó que las ventas diarias llegaban hasta los 12 mil pesos y que el dinero era entregado a la titular de la dirección.
La exservidora pública comentó que estas observaciones fueron planteadas ante autoridades municipales, situación que habría derivado en la posibilidad de una auditoría por parte de la Contraloría.
Añadió que posteriormente se les habría solicitado a trabajadores del área la reposición de recursos faltantes en mercancía, situación que rechazaron al argumentar que los ingresos eran entregados diariamente.
“Hubo un momento en que se quedaron sin producto para vender y la presidenta se entera de las anomalías porque lo reportamos a presidencia. La presidenta nos manda llamar y le explicamos la situación; incluso nos pidió dinero para recuperar el recurso que faltaba en mercancía.Yo, en lo personal, le dije que no le iba a dar nada, porque todos los días, cuando se vendía, se entregaba todo el dinero a la directora”, relató.
Además, afirmó que algunos productos subsidiados, como tinacos y calentadores solares, eran almacenados en un inmueble particular, sin que conociera su destino final. También señaló la existencia de presuntos adeudos con un proveedor de dichos insumos.
También señaló que existe un ambiente de presión hacia el personal, lo que aseguró genera temor entre los trabajadores para denunciar posibles irregularidades por miedo a represalias o a perder su empleo.
“Hay personal que no dice nada por miedo a perder su trabajo”, expresó.
Sobre su salida, indicó que fue notificada de manera verbal por personal jurídico del ayuntamiento, sin recibir una explicación adicional.
“Únicamente me dijeron que ya no podía seguir laborando y me pidieron retirarme de la oficina”, sostuvo.
Posteriormente, dijo haber acudido con la presidenta municipal de Jocotitlán para solicitar una aclaración sobre su situación laboral, sin obtener una respuesta directa sobre el motivo de su separación.
Finalmente, la ex trabajadora señaló que se encuentra en proceso de iniciar un procedimiento ante Conciliación y Arbitraje del Estado de México por despido injustificado.