DIF, Seguridad Pública y planteles educativos coordinan esfuerzos para detectar riesgos psicoemocionales y atender a adolescentes
Por: Berenice León
En respuesta a la creciente preocupación por la salud mental de los jóvenes, el municipio de Ixtlahuaca ha intensificado sus acciones para prevenir el suicidio en el entorno escolar, un problema que afecta cada vez más a la población adolescente.
La alcalde del municipio Guadalupe Díaz ,informó que se ha puesto en marcha un protocolo preventivo que involucra a diversas instituciones locales. A través de esta estrategia coordinada, se han comenzado a implementar medidas enfocadas en la detección temprana y la prevención del suicidio en estudiantes de nivel básico y medio superior.
En las escuelas de la región se han activado protocolos de monitoreo para identificar señales de riesgo psicoemocional, tales como conductas depresivas, aislamiento y cambios en el rendimiento académico.
Estas medidas se acotó, buscan intervenir oportunamente antes de que los estudiantes lleguen a situaciones críticas.
La coordinación informó el Gobierno Municipal involucra a planteles educativos, el Sistema DIF municipal y la Dirección de Seguridad Pública, quienes trabajan conjuntamente en la capacitación del personal docente para reconocer y atender signos de alarma.
Además, se han incorporado actividades de sensibilización dirigidas a la comunidad escolar, con el fin de fomentar un ambiente de apoyo y diálogo abierto sobre temas de salud mental.
Los programas de prevención también contemplan la implementación de talleres de autocuidado emocional, así como la creación de redes de apoyo entre estudiantes y familiares, con el objetivo de fortalecer el bienestar integral de los jóvenes.
Estas acciones se desarrollan en respuesta a un contexto estatal preocupante: según reportes de la Secretaría de Salud del Estado de México, en 2024 se registraron más de 200 intentos de suicidio atendidos en servicios de urgencias en municipios de la zona norte, incluyendo Ixtlahuaca. Además, el Instituto Mexiquense de la Juventud señala que uno de cada cinco jóvenes presenta síntomas de ansiedad o depresión, factores de riesgo asociados con conductas suicidas.