Pese a convocatorias abiertas y presupuesto disponible, alcaldes reconocen que la inseguridad y el temor a grupos delictivos inhiben la incorporación de nuevos elementos
Berenice León
Municipios del norte mexiquense enfrentan dificultades para incorporar nuevos elementos a sus corporaciones policiales, aún cuando mantienen abiertas las convocatorias y cuentan con presupuesto para fortalecer sus plantillas.
El tema fue abordado en reciente mesa de seguridad regional, donde alcaldes señalaron la baja respuesta a los llamados de reclutamiento. Aunque las administraciones municipales han implementado incentivos y ajustes salariales, la participación continúa siendo limitada.
En este contexto, el presidente municipal de Atlacomulco, Nicolás Martínez Romero, informó que en su municipio los sueldos de los policías se incrementaron hasta en 10 por ciento y se mantienen prestaciones adicionales; sin embargo, no se ha alcanzado el número esperado de postulantes.
“Sí tenemos presupuesto, pero no se quieren incorporar a las filas porque tienen temor. Por más que les subimos el sueldo y las prestaciones, tienen miedo de enrolarse a la policía por la inseguridad y por los grupos delictivos.Cuando los delincuentes se asocian con altos mandos, los obligan o los amenazan y se desquitan con las familias; por eso tienen temor”, expresó.
En los últimos dos años se han hecho públicos casos de colusión de ediles, jefes de seguridad y otros mandos municipales con organizaciones criminales, situación que ha impactado en la percepción y confianza hacia las corporaciones.
Referente a las reuniones de seguridad que se programan entre alcaldes , sus jefes de seguridad, y fuerzas federales y estatales, el edil atlacomulquense señaló que una de las conclusiones recurrentes es mantener y reforzar la coordinación entre los tres órdenes de gobierno, así como entre los propios municipios de la región. Indicó que se busca fortalecer la colaboración entre corporaciones para apoyarse en operativos cuando alguno de los alcaldes lo requiera, redoblar esfuerzos conjuntos y ampliar la coordinación con la Guardia Nacional y la Policía Estatal.
Mientras tanto, los municipios de la región norte continúan con las convocatorias abiertas en busca de nuevos elementos que permitan reforzar la seguridad pública. La cobertura y capacidad operativa de las corporaciones dependen, en parte, de lograr atraer y retener personal suficiente para atender las necesidades locales.