Alberto Dzib
La Conanp establecerá controles de aforo, rutas autorizadas y medidas de seguridad para el regreso de visitantes, aunque las restricciones continuarán durante el inicio de la temporada invernal
El acceso turístico al cráter del Nevado de Toluca continuará restringido al inicio de la temporada invernal, pues la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) todavía no define una fecha de reapertura y trabaja en un modelo que limitará la cantidad de visitantes, regulará los recorridos y establecerá condiciones para las actividades de senderismo y montañismo.
La dependencia federal contempla establecer un número máximo de personas por zona y periodo, de acuerdo con estudios de capacidad de carga, además de determinar los senderos autorizados y las medidas que deberán cumplir los guías turísticos, con el propósito de reducir los riesgos para los visitantes y evitar nuevos daños al ecosistema.
Marco Antonio Castro Martínez, director regional Centro y Eje Neovolcánico de la Conanp, comentó que el plan también considera modificaciones al servicio de camionetas que transportaba turistas hacia el cráter, por lo que se realizan evaluaciones con la Secretaría de Movilidad del Estado de México, aunque todavía no se han definido públicamente las condiciones bajo las cuales podría reanudarse este servicio.
“Cada área natural protegida elabora lo que le llaman estudios de capacidad de carga y límite de carga aceptable, eso es un estudio que te dice cuántas personas permitirá un recinto, es decir, un aforo, para que no perturbe, no afecte y no tenga impactos negativos”.
Durante el periodo de restricciones, especialistas que participan en el Consejo Asesor del Nevado de Toluca han identificado una recuperación de la vegetación en sitios afectados anteriormente por el tránsito de turistas, además del retorno de fauna a zonas donde se concentraba la presencia de personas.
La Conanp señaló que estos resultados serán considerados para determinar los recorridos y actividades que podrán autorizarse, debido a que uno de los objetivos es evitar que el regreso de visitantes provoque nuevamente erosión en los senderos y afectaciones a las áreas que han comenzado a recuperarse.
“En efecto, ha habido estos espacios donde transitan las personas, pues ya no han sido erosionados, entonces es como el primer efecto que tú puedes visualizar, donde la vegetación vuelve a cubrir estos lugares, desde luego, pues la misma biodiversidad, al no tener una masificación de personas, también ya vuelve a retornar a estos lugares”.
La dependencia también sostiene conversaciones con ejidatarios para analizar alternativas económicas relacionadas con el turismo de naturaleza, sin depender exclusivamente de las visitas al cráter, en tanto que antes de cualquier reapertura se difundirá información sobre las rutas, los requisitos y las condiciones de seguridad que deberán cumplir quienes pretendan ascender al Nevado de Toluca.