Temen contaminación de sus manantiales y más daños ambientales.
Por: Berenice León
Comuneros y habitantes de San Ignacio de Loyola, San Luis Boro, El Salto, La Joya y San Pablo Atotonilco en Atlacomulco manifestaron su rechazo a cualquier proyecto de almacenamiento o procesamiento de basura en el paraje El Magueyal, argumentando que pone en riesgo sus manantiales y el medio ambiente.
Durante una reunión con el presidente municipal, Nicolás Martínez Romero, los pobladores alzaron la voz contra la posible construcción de una nave industrial para el manejo de residuos.
Aseguran que proyectos similares han causado serios problemas de contaminación en la región y temen repetir la historia.
Uno de los principales antecedentes que refuerzan su negativa es el fracaso del biodigestor instalado en 2016 en San Luis Boro, a tan solo unos kilómetros del sitio donde se pretende construir la nueva planta.
Este proyecto se presentó como una solución ecológica para el tratamiento de residuos sólidos urbanos mediante un proceso de biodigestión anaerobia. Su propósito era generar biogás, electricidad y fertilizantes orgánicos, además de reducir la fauna nociva, los malos olores, la lixiviación y la emisión de gases contaminantes.
Sin embargo, los pobladores denunciaron que el biodigestor resultó inoperante y, en lugar de solucionar el problema, provocó una grave contaminación en los mantos acuíferos de la zona debido a la filtración de lixiviados.
“No vamos a repetir la historia. En San Luis Boro tuvimos una grave contaminación por el basurero, que gracias a la resistencia de los pueblos logramos cerrar. Se invirtió dinero en un biodigestor inservible, y ahora quieren hacer otro proyecto a unos kilómetros del tiradero clausurado. No lo vamos a permitir”.
” No es negociable la apertura ya sea de un relleno sanitario, de un proyecto de industrialización, cualquier palabra que sea referente a eso, porque significa basura, queremos fuera todo eso .Tenemos la experiencia de tantos años de San Luis Boro, que simplemente ya no queremos volver a repetir”, sentenciaron los vecinos.
En la reunión realizada en San Ignacio de Loyola, los delegados de las comunidades votaron en contra de cualquier intervención para el almacenamiento o industrialización de basura en la zona.
Ante la postura de los pobladores, el alcalde Nicolás Martínez firmó un Acta de Asamblea en la que se comprometió a no llevar a cabo el proyecto. Asimismo, aseguró que su administración priorizará obras hidráulicas y de infraestructura vial en estas comunidades, atendiendo sus necesidades más urgentes.