Exigen a las autoridades acciones inmediatas para localizar a los desaparecidos y frenar la ola de extorsiones en la región
Berenice León
La desaparición de dos taxistas de Acambay y Jilotepec provocó este lunes un bloqueo de más de cinco horas en la autopista México–Querétaro, a la altura del kilómetro 94, donde familiares, vecinos y transportistas denunciaron la falta de respuesta de las autoridades y advirtieron la conformación de grupos de autodefensa para iniciar su propia búsqueda.
Los manifestantes exigieron la localización inmediata de Carlos Cornelio Ortega, de 25 años, visto por última vez el 22 de agosto en el centro de Jilotepec, y de Cristóbal Govea González, de 23 años, desaparecido ese mismo día en la colonia Los Sauces, en la comunidad de La Caridad en el muncipio de Acambay.
Ambos habrían sido privados de su libertad en hechos relacionados con intentos de extorsión, según denunciaron sus compañeros, quienes señalaron que estas acciones estarían vinculadas a presuntos grupos criminales que operan en la región.
Durante la protesta, que paralizó el tránsito en ambos sentidos de la autopista, los inconformes señalaron que las amenazas y exigencias de pago contra comerciantes y transportistas van en aumento, sin que hasta ahora se refuercen los operativos de seguridad.
“Estamos solos; si el gobierno no responde, nosotros vamos a buscarlos”, expresó uno de los dirigentes de los taxistas, quien aseguró que la decisión de crear autodefensas surge ante el vacío de autoridad.
A la protesta se sumaron taxistas de la Asociación de Comerciantes, Empresarios del Gas y Transportistas (ACEGYT) y la Asociación de Conductores del Movimiento Estatal (ACME), quienes también responsabilizaron a los gobiernos municipales de Jilotepec, Soyaniquilpan y Acambay de no frenar el avance de la delincuencia organizada en la zona. Los inconformes pidieron la intervención inmediata de las autoridades estatales y federales para atender las desapariciones y garantizar condiciones mínimas de seguridad.
La inconformidad no es aislada. En meses pasados transportistas de San José del Rincón también realizaron movilizaciones para denunciar extorsiones y exigir mayor seguridad en sus rutas.
En el norte del Estado de México, la advertencia de conformar grupos de autodefensa no es nueva. En municipios como San José del Rincón, San Felipe del Progreso y Jilotepec, comunidades rurales ya habían planteado medidas similares en años recientes, principalmente frente al incremento de extorsiones y la presencia de presuntos grupos armados provenientes de entidades vecinas. Sin embargo, hasta ahora no se habían materializado de manera abierta, lo que refleja un aumento en el nivel de tensión y desesperación social en la región.
A través de un comunicado la organización ACME señaló que los gobiernos municipales “se encuentran rebasados por la delincuencia organizada” y que la falta de trabajo, investigación y combate a la corrupción ha permitido el avance de la violencia.
En el texto, la agrupación responsabiliza directamente a la delincuencia por el secuestro de Carlos Cornelio Ortega y Cristóbal Govea González, así como de otros agremiados, y hace un llamado urgente a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, al secretario de Seguridad Omar García Harfuch, al secretario de Marina Raymundo Pedro Morales Ángeles y al fiscal general de la República Alejandro Gertz Manero, para que atiendan la situación y frenen los secuestros, homicidios y desapariciones forzadas que afirman ninguna autoridad ha podido contener.
“Confiamos en el Gobierno Federal y sus autoridades, ya que no es posible seguir dando productividad a este estado si la inseguridad mantiene a nuestros compañeros en la incertidumbre. Los mandos municipales, que nos dicen defendernos, carecen de trabajo y resultados. Lo solicitamos, como ya antes mencionado, a la presidenta, secretarios y fiscal general de la República: resuelvan estos secuestros y pongan un alto a la delincuencia en esta región”, puntualiza el documento.