Locatarios del tradicional tianguis de los lunes, comerciantes establecidos y vecinos reportan afectaciones en sus actividades y problemas de movilidad tras el cierre de calles por la instalación de la Zone Fest
Berenice León
Mientras El Oro busca posicionarse como uno de los destinos turísticos vinculados a la fiebre mundialista en el Estado de México, comerciantes, tianguistas y vecinos manifestaron su inconformidad por los cierres viales implementados en el primer cuadro del municipio para la operación de la Zone Fest.
De acuerdo con comerciantes del tradicional tianguis de los lunes, así como propietarios de negocios establecidos en el centro de la cabecera municipal, las restricciones a la circulación y el cierre de espacios utilizados habitualmente para la actividad comercial han reducido la afluencia de clientes y afectado directamente sus ingresos.
Los inconformes señalaron que no fueron informados con anticipación sobre la logística de los cierres ni convocados a reuniones para analizar medidas que permitieran mantener la actividad económica y la movilidad en la zona.
El municipio fue seleccionado por la Secretaría de Turismo estatal para albergar actividades relacionadas con la transmisión de partidos de la Copa Mundial, mediante la instalación de una pantalla y un espacio recreativo conocido como Zone Fest en las inmediaciones del Teatro Juárez.
Sin embargo, vecinos cuestionaron la decisión de mantener cerradas vialidades consideradas estratégicas para la circulación local, entre ellas las calles Juárez y Constitución, esta última una de las principales avenidas de acceso y tránsito en la cabecera municipal.
La inconformidad se hizo más evidente este lunes, día en que se instala el tradicional tianguis de la cabecera municipal. No obstante, comerciantes señalaron que las afectaciones no se limitan a quienes participan en esta actividad semanal, sino también a negocios que operan de manera permanente en el centro histórico y que, incluso sin encontrarse dentro del perímetro de la Zone Fest, han registrado una disminución en la llegada de clientes debido a las restricciones de acceso.
“Los cierres prolongados de calles no sólo generan molestias; también provocan pérdidas económicas a los negocios locales y disminuyen la afluencia de clientes”, expresaron ciudadanos.
Los habitantes también señalaron que las restricciones han generado complicaciones para automovilistas y transportistas, quienes deben buscar rutas alternas o incluso circular en sentidos no habituales, situación que, afirman, ha provocado confusión y retrasos.
Además, algunos vecinos consideraron que la afluencia registrada en la Zone Fest no corresponde a la magnitud de los cierres implementados. Según expresaron, el espacio fue utilizado principalmente durante la inauguración de la justa mundialista y en la transmisión del primer encuentro futbolístico, sin que hasta el momento se observe una asistencia constante o actividades complementarias que justifiquen el cierre total de vialidades.
Asimismo, señalaron que no se realizaron reuniones previas con comerciantes, representantes vecinales o sectores afectados para explicar la logística de los cierres ni establecer mecanismos que permitieran reducir el impacto sobre la movilidad y la actividad económica local.
“Los ciudadanos tienen derecho a transitar libremente y los comerciantes tienen derecho a desarrollar sus actividades sin afectaciones”, señalaron los inconformes, quienes solicitaron a las autoridades municipales revisar las medidas aplicadas y buscar alternativas que permitan equilibrar la promoción turística con la actividad económica y la movilidad de la población.
Hasta el momento, el gobierno municipal no ha informado si se realizarán ajustes a la estrategia vial implementada en torno a la Zone Fest, mientras comerciantes mantienen su preocupación por las posibles afectaciones que podrían extenderse durante las próximas semanas.