La entidad recibió 820 millones de dólares durante el primer trimestre de 2026, una reducción de 8% respecto al mismo periodo del año anterior
Alberto Dzib
Las remesas enviadas por migrantes mexiquenses desde Estados Unidos registraron una caída de 8 por ciento durante el primer trimestre de 2026, una disminución que autoridades estatales relacionan con el endurecimiento de las políticas migratorias estadounidenses y el clima de incertidumbre que enfrentan miles de trabajadores mexicanos.
Datos de la Coordinación de Asuntos Internacionales del Estado de México indican que entre enero y marzo de este año ingresaron a la entidad 820 millones de dólares por concepto de remesas, mientras que en el mismo periodo de 2025 la cifra rondó los 900 millones de dólares.
El coordinador de Asuntos Internacionales del Estado de México, Arnulfo Valdivia Machuca, explicó que el descenso responde a varios factores relacionados con las condiciones que enfrentan actualmente los migrantes mexicanos.
“Hay varios motivos, el primero tiene que ver con que nuestros paisanos están saliendo menos a trabajar, hay miedo, hay temor de salir a trabajar por los riesgos que el simplemente hecho de salir de su casa les representa; segundo, se introdujo un impuesto a las remesas y también controles más estrictos al envío de dinero, con lo cual los datos y documentos que tienen que proporcionar son más estrictos”.
El funcionario señaló que el ambiente de presión que viven las comunidades migrantes ha comenzado a reflejarse en el volumen de recursos enviados a México, fenómeno que ya tiene efectos en los hogares que reciben este ingreso de manera recurrente.
Arnulfo Valdivia Machuca indicó que la disminución observada durante los primeros meses del año se suma a una tendencia que comenzó a percibirse desde 2025, cuando el Estado de México captó alrededor de 3 mil 600 millones de dólares, por debajo de los cerca de 4 mil millones que solía recibir anualmente.
“Sí estamos viendo que el impacto de las remesas o la caída desafortunada en el envío de remesas está teniendo también un impacto; están un poquito peor porque están siendo asediados, hay un ambiente de temor al cual ellos no son ajenos”.
Aunque las autoridades consideran que el primer trimestre suele registrar menores montos debido al incremento de envíos que ocurre durante diciembre, estiman que la desaceleración podría mantenerse durante los próximos meses mientras persistan las condiciones que enfrentan los migrantes mexicanos en territorio estadounidense.