La FGR señala que al menos tres operadores implicados en la operación del convoy podrían enfrentar penas de 5 a 20 años de prisión por homicidio culposo, así como de 3 a 6 años por lesiones culposas
Atenea Rojas
La Fiscalía General de la República (FGR) determinó que la tripulación del Tren Interoceánico que sufrió el descarrilamiento el pasado 28 de diciembre en Oaxaca, con un saldo de 14 personas fallecidas y casi un centenar de heridos, no accionó la válvula de freno de emergencia pese al exceso de velocidad registrado, según el avance de las investigaciones ministeriales.
De acuerdo con la carpeta, la FGR señala que al menos tres operadores implicados en la operación del convoy podrían enfrentar penas de 5 a 20 años de prisión por homicidio culposo, así como de 3 a 6 años por lesiones culposas si son declarados culpables por un juez.
Hasta ahora, dos de los presuntos responsables han sido detenidos: Felipe de Jesús Díaz Gómez, conductor del tren, y Ricardo Mendoza Cerón, jefe de despachadores de la locomotora, en tanto, el maquinista Emilio Erasmo Canteros Méndez, permanece prófugo y sin ser localizado por las autoridades.
Además, los peritajes revelan diversas anomalías técnicas en la locomotora, entre ellas la ausencia de un velocímetro visible para el conductor en su tablero, lo que dificultaba que controlara con precisión la velocidad, aunque sí podía ver el velocímetro del maquinista.
Estas irregularidades forman parte del análisis que la Fiscalía realiza, el cual incluye la entrevista a personal de ferrocarril y el estudio de la caja negra del tren para determinar con mayor precisión las causas del accidente.
En tanto, el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación, Félix Arturo Medina Padilla, detalló que 225 personas que viajaban en el tren serán contactadas para iniciar el proceso de reparación integral del daño.