México debió hacer un pronunciamiento enérgico, pero en cambio felicitó a la Selección de fútbol
Diana López Silva
Los niños retenidos en la frontera de Estados Unidos están en riesgo de ser captados por tratantes de personas y traficantes, cuando sean devueltos a su país de origen, pero México pudo haber hecho un pronunciamiento sobre las violaciones de derechos de esos menores y no lo hizo, lamentó Juan Carlos Gutiérrez, director general de IDHEAS Litigio Estratégico.
Dijo que México debió exigir ante la Organización de Estados Americanos (OEA) medidas precautorias para proteger a los niños, pues a todas luces, desde el punto de vista de la Convención Contra la Tortura, son tratos crueles e inhumanos o degradantes, por tener personas detenidas, menores de edad, y separados de sus familias.
Pero a diferencia de la respuesta casi instantánea que tiene México ante la OEA, cuando exige posicionamientos contra Venezuela, la Cancillería Mexicana, a través de su titular, Luis Videgaray, primero felicitó a la Selección Mexicana y después se pronunció por los niños detenidos en la frontera con Estados Unidos.
Juan Carlos Gutiérrez, indicó que independientemente de que Donald Trump ya ordenó ayer reunir a las familias separadas la Comisión Interamericana de Derechos Humanos debe hacer un pronunciamiento enérgico y dictar medidas cautelares bajo los principios de gravedad urgencia y posibilidad de que se produzca un daño irreparable para estos niños ya que al perder contacto con sus familias, toda vez que sus padres fueron devueltos a territorio mexicano, se pueden dar casos de trata de personas, desaparición y prostitución infantil.