Un reportaje publicado por los sitios revista proceso y perro crónico, revela el entramado de corrupción y prácticas dudosas (que rayan en la ilegalidad), que ocurrieron en Aguascalientes para que la armadora de autos japonesa, Nissan, instalara su segunda planta en el estado a principios de la década.
En la investigación publicada se detalla cómo Nissan Mexicana -filial de la japonesa Nissan Motor, exigió al gobierno local condiciones especiales para elegir al estado, como por ejemplo la donación de terrenos, que parcialmente a la postre, Nissan vendió en mas de 17 millones de dólares.
Práctica que choca con las políticas anti-soborno que el corporativo adoptó desde 2004 al adherirse al Pacto Global de las Naciones Unidas. Además, la administración del entonces gobernador Carlos Lozano, impulsó reformas legales y un millonario endeudamiento para incentivar a la industria automotriz, utilizados en parte para comprar y donar terrenos que Nissan solicitó.
Por lo que ante estos datos que han salido a la luz, el actual gobernador del Estado Martin Orozco Sandoval, manifestó que por el momento no dará ninguna declaración al respecto, hasta que se cuente con la información completa y detallada, ya que el tema contiene asuntos muy delicados.