Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- Ocho terrenos fueron ubicados dando servicio de estacionamiento cerca del recinto ferial de Tulancingo, sin contar con la autorización por parte de la dirección de Reglamentos y Espectáculos municipal.
Jorge Emmanuel Rivera Saldaña, director de la dependencia, informó que los terrenos fueron ubicados en un recorrido de inspección realizado desde los días iniciales de la celebración de la Expo Feria Tulancingo 2023.
“Son terrenos que tienen dueño, pero que no tienen uso alguno en este momento, por lo que algunas personas los rentaron para dar el servicio de estacionamiento”, insistiendo que no tienen autorización para dicha actividad.
El funcionario agregó que al realizar la inspección de uno de estos terrenos, salieron corriendo de este entre 6 a 8 personas, dejando abandonados los vehículos que en ese momento estaban estacionados en su interior.
Al continuar con la inspección, detectaron otros siete terrenos donde estaban operando estacionamientos sin autorización alguna.
Dichos espacios fueron inhabilitados en su fruncimiento como estacionamientos, pues al no contar con los permisos oficiales, no garantizaban la seguridad de los vehículos que ahí ingresaron.
No hubo registro de sanciones hacia personas a cargo de los estacionamientos no autorizados.
Tampoco se localizaron a los dueños de los terrenos habilitados, pues nadie contestó en los números telefónicos publicados en anuncios ubicados en estos espacios.
Fueron seis terrenos autorizados, tras confirmar que contaban con todos los protocolos de funcionamiento y seguridad para funcionar como estacionamientos durante la celebración de la Expo Feria, que finaliza este fin de semana.
En los primeros días de celebración de la Expo Feria, algunos automovilistas que usaron los estacionamientos no autorizados, señalaron en estos, se habían sustraído objetos de valor de sus respectivos vehículos.
Rivera Saldaña dijo que hasta el momento no se conoce de una denuncia formal respecto a la sustracción de objetos de valor en vehículo alguno.
Por Daniel Martínez Martínez