#OpiniónYAnálisis por Luis Alberto Alvarado
Consiga hacer más, sin tener que hacerlo usted mismo. Un exceso de prioridades se ha convertido en una condición obligatoria para los altos ejecutivos; y asumir trabajo extra puede provocar alejamiento a sus funciones, así como también alejarse de la estrategia. Si presiona a su equipo ya sobrecargado, puede disminuir la confianza y aumentar el riesgo de renuncias de los mejores talentos. Para ello, tendrá que tomar decisiones estratégicas y distribuir la autoridad, para esto:
Aborde el problema de la falta. de recursos, pregunte a su equipo que tareas pueden pausar o reducir para resolver las nuevas prioridades; aunado a esto, solicite cambios en las fechas de entrega o apoyo adicional e informe los cambios en los recursos.
Comparta su proceso en la toma de decisiones. Explique a su equipo la forma en que analiza las ventajas y desventajas y qué significa lo bueno o correcto en ese momento. Sea claro, cuando pueden ellos tomar decisiones, sin tener que esperarlo.
Redistribuya la responsabilidad, anime a sus colaboradores directos a delegar más trabajo y busque que responsabilidades se adaptan mejor a otro equipo o departamento.
Vincule el trabajo con la motivación, esto es, demuestre a las personas cómo las nuevas responsabilidades contribuirán a los nuevos objetivos y cómo el trabajo de cada persona contribuye a los resultados con los cuales evalúa a su equipo y a su departamento o área.
Finalmente, manténgase firme cuando sea necesario, reconozca las inquietudes de los demás, pero deje muy claro cuándo se ha fijado una fecha límite o una prioridad; y posteriormente genere una charla para encontrar una solución viable.