Portada » #Opiniones Imagogenia

#Opiniones Imagogenia

por OSCAR GLENN

Pregunto honestamente será que los candidatos y precandidatos a gobernador en el Estado de México con partido o independientes conocen realmente a la ciudadanía, este es un claro punto a considerar para la construcción de su discurso político y así de su imagen pública.

Siendo realistas, dudo que alguno de los candidatos entienda los miedos de los ciudadanos, conozca sus preocupaciones diarias, pueda visualizar sus posibles deseos o aspiraciones y mucho menos que tengan la capacidad de hablarles en su mismo idioma. Tenemos el claro ejemplo del ahora presidente Donald Trump quién hablo el mismo idioma de los ciudadanos estadounidenses, abordó temas delicados como el racismo hacia un país altamente racists y se mostró sin miedo ante un país que vive con un miedo constante de un ataque terrorista, vaya sus asesores de imagen hicieron su chamba y lograron que su imagen verbal y toda su comunicación no verbal llegara a la mente y a la emoción del votante, el resultado: ganó las elecciones cuando muchos no lo creían posible. 

Hace algunos martes platiqué un poco sobre el panorama político-social que se vive en México y el Estado según la información publicada por algunas casas de investigación el año pasado, y la realidad es que como siempre no parece un camino alentador para las próximas elecciones. Seguimos viviendo en un sistema plagado de intereses personales y donde la desconfianza social hacia el político es el pan de cada día.  

Y no sólo eso, el político -en este caso los futuros candidatos a gobernador del Estado de México- hace de las campañas electorales un verdadero circo, plagado de inseguridades y señalamientos que alientan a confirmar los motivos por los cuales no debemos votar por ellos y por lo cuales debemos de seguirles teniendo desconfianza. 

Sumado a esto el sistema sigue sin ayudar a cambiar esta construcción perceptual, ¿por qué? Son demasiadas las opciones que tiene el votante para elegir: Josefina Vázquez, Alfredo del Mazo, Delfina Gómez, Juan Zepeda, Oscar González, Isidro Pastor y la lista sigue, está por demás decir que todos deberán de contar con elementos que auténticamente destaquen su imagen de entre el cúmulo de opciones que tiene el electorado y que por lo tanto dificultan más la toma de decisiones. 

Sin embargo, la culpa no es sólo del político y el sistema, queda claro que la percepción social de cualquiera que ostente la profesión política es negativa, la historia ha hecho de la reputación del político en general una completa mofa a la democracia del país. Sin embargo el problema no es sólo del actuar del político a través de los años, el problema es de la sociedad también -sí, no estamos exentos de culpa- ya que no nos damos a la tarea de exigir una buena gestión pública a la altura de las promesas de campaña y además rara vez nos educamos antes de tomar una decisión electoral. 

El problema es de fondo antes que de forma, porque hoy en día es cierto que no nos interesa si el candidato es visualmente atractivo pero tampoco nos interesa estudiar sobre su experiencia profesional, conocer sus acciones y entender que mueve emocionalmente al político que voy a elegir para que administre y distribuya correctamente los impuestos que como ciudadano estoy pagando; desconocemos si éste entenderá mis necesidades y si es probable que cumpla con mis expectativas y propuestas previas al cargo. Seamos honestos ¿cuántos de nosotros nos damos a la tarea de estudiar el perfil de la persona por la que vamos a votar? 

Queda claro que los candidatos y precandidatos tienen mucho por hacer respecto de su imagen y no me refiero a su peinado o su vestimenta hablo de: trabajar en un discurso auténtico, concreto y propio; construir una plataforma de propuestas que sean viables, acordes a la realidad social y factibles de cumplir; promover su lado empático aquel que genuinamente los represente ya que fingir a la larga les restará confianza y credibilidad, y muchos más elementos de imagen que por ningún motivo deben de descuidar. Como ciudadanos nos resta ejercer nuestro derecho a votar, pero sobre todo a votar informados más allá del copete o del color del chaleco. 

Martha Nava Argüelles 

También puede interesarte

Quiero opinar

Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones. Aceptar Ver más