Las banderas arcoíris ondean por todo el mundo, no solo como símbolo de diversidad, sino como un llamado a la memoria, la justicia y la igualdad.
Ian Arriaga
Cada año, junio se convierte en un mes clave para la visibilidad y el reconocimiento de la comunidad LGBT+. Las banderas arcoíris ondean por todo el mundo, no solo como símbolo de diversidad, sino como un llamado a la memoria, la justicia y la igualdad.
El origen de esta conmemoración se remonta al 28 de junio de 1969, cuando una redada policial en el bar Stonewall Inn, en Nueva York, desencadenó una serie de protestas lideradas por personas LGBT+ que, cansadas de los abusos, se enfrentaron al sistema. Aquel episodio marcó el inicio de un movimiento global que, hasta hoy, sigue transformando sociedades.
Desde entonces, cada junio se celebra el llamado Mes del Orgullo, también conocido como Pride Month, un espacio para visibilizar, celebrar y exigir derechos para personas gays, lesbianas, bisexuales, trans, no binarias, intersexuales, asexuales y muchas más identidades que integran la diversidad sexual y de género.
En la Ciudad de México, la Marcha del Orgullo LGBT+ 2025 ya tiene fecha: se llevará a cabo el sábado 28 de junio, con concentración en el Ángel de la Independencia a partir de las 10:00 horas. El recorrido tradicional incluirá Paseo de la Reforma, Avenida Juárez, Eje Central y 5 de Mayo, para culminar en el Zócalo capitalino. Se esperan miles de asistentes y afectaciones viales a lo largo de la jornada.
Más que una celebración, el Orgullo es un recordatorio de la lucha histórica por el respeto y los derechos humanos. Aunque junio concentra los reflectores, el mensaje es claro: la diversidad debe ser reconocida y respetada todos los días del año.