Valle de Tulancingo, Hidalgo.- Una representación de la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) intervino ante la inconformidad de comunidades y pueblos de Puebla e Hidalgo que se oponen a la construcción del gasoducto Tula-Tuxpan, a quienes recomendaron mantenerse unidos y organizados.
Por primera vez, ese organismo internacional visita la zona limítrofe de ambos estados para observar la situación de los derechos humanos en torno a la construcción del gasoducto promovido por la transnacional TransCanada, a través de su filial Transportadora de Gas Natural de la Huasteca.
En el salón de usos múltiples de San Pablito, Puebla, llegaron habitantes de Santa Mónica y San Nicolás, de Tenango de Doria, así como personas de Huehuetla, Acaxochitlán y Agua Blanca, quienes expusieron a los representantes de la ONU que la construcción del gasoducto dañará el ecosistema de la región, zonas de manantiales para el uso humano y lugares sagrados, por lo que demandaron que sea suspendido.
Muchos de los asistentes plantearon sus demandas en otomí y náhuatl, que fueron traducidas a través de intérpretes a los relatores de la ONU.
A través de un comunicado de prensa, la ONU-DH informó que ayer realizó “una misión a la Sierra Norte de Puebla para sostener reuniones con los integrantes de los pueblos y comunidades indígenas de la región, incluyendo a las comunidades de Zacacuautla, San Pablito y Montellano.
“El objetivo de esta misión es obtener mayor información sobre la situación de los derechos de estas comunidades indígenas en relación con sus tierras, así como compartir datos sobre estándares y los recursos del sistema internacional de protección de derechos humanos.”
La ONU-DH buscará reunirse con otras contrapartes, incluyendo autoridades y empresas, para dar seguimiento a la información recibida.
Por Daniel Martínez Martínez