La ruptura entre Carlos Soto Delgado y el PAN en Michoacán escaló luego de que el dirigente estatal del partido, Carlos Quintana Martínez, atribuyera la salida del alcalde de Zamora a un choque por las candidaturas que estarán en juego en 2027.
Mientras Soto acusó a la dirigencia panista de convertir al partido en una estructura cerrada y de responder a intereses particulares, Quintana ofreció una versión distinta: afirmó que el presidente municipal pretendía adelantar la definición de candidaturas y que la dirigencia se negó a respaldar sus planes.
Según el dirigente estatal, Soto habría buscado quedarse con una candidatura a diputado local y colocar a una persona de su equipo en la contienda por la alcaldía de Zamora.
“Él se negó a entender que se harían mediciones, encuestas y deberíamos esperar a que inicie el proceso electoral para elegir a los perfiles; quería dar un madruguete”, señaló el dirigente panista.
Pero Quintana no se quedó únicamente en explicar las diferencias internas. También buscó restarle peso político a la salida de Soto y rechazó que el alcalde tenga una fuerza electoral propia capaz de poner en riesgo al PAN en Zamora. Para respaldarlo, recordó su paso por una candidatura independiente, en la que, dijo, terminó en cuarto lugar.
“Lo fuerte en Zamora es la marca PAN, no la marca Carlos Soto”, afirmó Quintana, quien consideró que la salida del edil no representa una pérdida significativa para el partido de cara a 2027.