Como consecuencia del nuevo impuesto que se pretende cobrar a la ciudadanía michoacana, en el cual se tendría que pagar por kilo de basura generado, los recolectores de la capital del estado anunciaron que suspenderán las actividades provisionalmente.
Los legisladores aprobaron el pasado 31 de diciembre dicho impuesto, en el que se establece que las personas deberán realizar un pago obligatorio de 25 pesos por cada kilo de basura generado.
Debido a esto, los recolectores de residuos de la ciudad decidieron suspender actividades durante 12 días, a partir del 15 de enero, hasta el 26 de enero.
Asimismo, anunciaron que se manifestarán contra la aplicación del nuevo impuesto en el Congreso del Estado; por lo que pidieron a la población en general su comprensión y apoyo en tanto se normaliza la situación.
