Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- La dirección municipal de Seguridad Pública carece de soporte documental, así como inventario e información sobre sus esquemas de vacunación de ejemplares caninos bajo resguardo de dicha dependencia.
Lo anterior fue informado por medio de comunicado de prensa, tras confirmarse la muerte de un perro policía, presuntamente por desnutrición, de lo cual representantes del Movimiento Animalista del Estado de Hidalgo ya han presentado denuncia ante autoridades de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH).
Al respecto, Manuel Martínez Dorantes, Secretario de Seguridad Ciudadana, confirmó el deceso de uno de seis ejemplares caninos que se encontraban en las instalaciones del cuartel general de la dirección de Seguridad Pública Municipal.
El deceso se registró el pasado 22 de noviembre, detallando que se trató de una hembra cruza de pastor belga y pastor holandés, de aproximadamente un año de edad.
“Este ejemplar presentaba condiciones precarias de salud que propiciaron su muerte, entre ellas desnutrición, que buscó revertirse en su momento, sin éxito”, señala el comunicado.
Dado el deceso de este canino, se realizan investigaciones internas para deslindar responsabilidades y aplicar los procedimientos por parte del órgano de control interno.
Al respecto, Alejandro Zúñiga, representante del Movimiento Aninalista del Estado de Hidalgo, dijo en entrevista que solicitará a las autoridades que se permita conocer los avances y estado de la investigación, para generar la mayor transparencia en el caso.
El secretario de Seguridad Ciudadana también precisó que no han recibido notificación alguna sobre carpeta de investigación por parte de la Procuraduría General del estado y en caso de que surgiera, existe la disponibilidad de presentar todo el expediente e información adicional que sea requerida.
Hasta el momento, no se ha dado a conocer medidas para subsanar la falta de documentación para el control de los canes, así como el estado que presentan el resto de los perros policías.
Por Daniel Martínez Martínez