•Las familias se hicieron acompañar en algunos casos de café, atole, comida y fogatas para velar después de dos años en que no pudieron hacerlo
Toluca, México.- Después de dos años de no poder hacerlo por la pandemia, las familias regresaron a los panteones este Día de Muertos a velar a sus fieles difuntos y convivir con ellos por unas horas.
En esta edición reinó la convivencia ya sin restricciones sanitarias, tras la baja de casos por COVID-19, y la mayoría permaneció sin cubrebocas aunque bien abrigados y la mayoría alrededor del fuego para hacerle frente a las bajas temperaturas de la noche.
La mayoría de las tumbas se pintaron de naranja con el cempasúchil, de blanco y se iluminaron con las velas y veladoras que les colocaron las familias que acudieron a cumplir con la tradición.
David Sánchez y sus cuñadas y cuñados, acompañados de sus hijos acudieron a velar en el pasillo principal del panteón de Capultitlán a su suegro. Le llevaron adornos de cempasúchil y terciopelo.
Entre todos adornaron el sepulcro y se quedaron a tomar café mientras saludaban a familiares y amigos cercanos a los que no veían en casi dos años.
Cerca de ellos, los Pichardo estaban alrededor de la fogata mientras observaban y platicaban anécdotas sobre sus padres ahí enterrados y dos de los sobrinos que se fueron muy pequeños.
Los cementerios recobraron vida al 100 por ciento en este año después de que en 2020 permanecieron cerrados y en 2021 hubo cupo limitado en los pocos que abrieron sus puertas para cumplir con esta tradición.