Secuestro, intolerancia, despotismo, soberbia y traición, fueron solo algunos de los adjetivos que una nueva corriente de priistas salió a manifestar en la explanada del PRI, en donde protestaron por la opacidad del comité directivo estatal.
Secuestro, intolerancia, despotismo, soberbia y traición, fueron solo algunos de los adjetivos que una nueva corriente de priistas salió a manifestar en la explanada del PRI, en donde protestaron por la opacidad del comité directivo estatal.
Nueva corriente del PRI denominada “La Renovación de las Bases”, firmaron un manifiesto donde plasman estas inconformidades y exigen la renovación integral; a nombre de este grupo habló la diputada federal Norma Guel.
“No somos ilusos, la pelea no será fácil, pero estamos determinados a darla hasta sus últimas consecuencias; revolucionamos o nos extinguimos, nuestros enemigos no tiene nombre ni apellido, nuestros enemigos son las prácticas intolerantes, las formas despóticas, las actitudes soberbias y que quede claro, nosotros no venimos a dividir”.
En esta mesa de priistas, integrada también por Adrián Ventura, Francisco Guel, Gustavo Granados, Netzahualcóyotl Ventura y Tagosam Salazar; entre otros, coinciden en que es necesario levantar la voz ante lo que consideran como actos arbitrarios y que no se toman en cuenta las demás expresiones para la toma de decisiones.
Finalmente expresaron que existen consejeros políticos nacionales, como es el caso del joven Daniel Galván, que se encontraba en los registros de MORENA, y se observaron también a líderes seccionales; por eso les pidieron ética y que renuncien al tricolor.