Durante el periodo de confinamiento por la pandemia de COVID-19, la Secretaría de Gobernación (Segob) y la Vocería de Presidencia presentaron “Cuenta hasta 10”, campaña que pretende combatir la violencia familiar y de género.
Dicha campaña fue presentada por Jesús Ramírez, vocero de la Presidencia de la República; sin embargo, las críticas en redes sociales no se hicieron esperar y hasta el momento la han calificado de ser una campaña que minimiza la problemática, además de que no ayuda a prevenir ni erradicarla.
A su vez, la titular de gobernación federal, Olga Sánchez Cordero, señaló que la campaña tuvo “un proceso de edición largo”, ya que en un principio se mostraban escenas “más crudas”, por lo que decidieron que era mejor mandar un mensaje de evitar la violencia, en lugar de exhibirla.
De acuerdo con lo anterior, la campaña no obtuvo la respuesta positiva que esperaba el gobierno y, defensoras de derechos, mujeres activistas y políticos externaron su punto de vista:
PRI: El gobierno se empeña en negar la existencia de la violencia contra las mujeres y niñas. La campaña #CuentaHasta10 no contribuye a prevenir, combatir y erradicar este problema, por el contrario, lo normaliza. Por tal motivo, dicha campaña tiene que ser retirada inmediatamente.
Laura Rojas, Presidenta de la Cámara de Diputados (PAN): Este enfoque de “desnormalizar la violencia hacia las mujeres” es preocupante. Cuando a una mujer se le agrede no se le pide paciencia, ni contar hasta 10, se le ayuda y respalda para vencer el miedo, denunciar y se le protege del agresor.
Verónica Juárez (PRD): “Es el resultado de la invisibilización de la violencia contra las mujeres promovida por el mismo Presidente, y presenta estereotipos que revictimizan a las mujeres, al ponerlas como agresoras y no reconocerlas como víctimas”.
Wendy Figueroa, directora de la Red Nacional de Refugios: la iniciativa invisibiliza los derechos humanos de las mujeres y la responsabilidad de las autoridades gubernamentales. “Centra la solución en la esfera individual y esta además de respirar es llamar al 911, cuando el mismo gobierno dice que ¡no todas las llamadas son reales!”, publicó.
Brujas del Mar: “Ay qué tontas, cómo no se nos ocurrió que la solución a esta crisis de violencia contra las mujeres siempre fue tan fácil como contar hasta diez”, y urgió a la Secretaría de Gobernación a establecer programas de atención integrales, recursos y políticas públicas para víctimas de la violencia.
Además, se criticó que el mensaje de esta campaña ya se había mostrado en los años de 1980 y 1998; uno de los primeros anuncios lo difundió Televisa, junto con una serie de spots que recrean escenas de violencia familiar.