Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- Revisión de gastos operativos, cancelación de servicios de telefonía celular, así como de vales de gasolina para funcionarios, incluso revisión de la productividad de funcionarios, son las medidas de austeridad confirmadas por el alcalde Fernando Pérez Rodríguez.
En el contexto del complejo panorama económico, sobre todo debido al incremento en el costo de las gasolinas, el edil dijo que no habrá pago para funcionarios de servicios de telefonía celular, y tampoco compra de automóviles nuevos para ellos.
Dijo que la prioridad en éste año será incrementar el parque vehicular de servicio, sobre todo en el departamento municipal de limpias.
Tampoco serán entregados vales de gasolina para funcionarios municipales, o representantes del Ayuntamiento, de manera semejante a lo anunciado por el gobernador Omar Fayad Meneses, el pasado domingo 15 de enero.
En cuanto al uso de combustible para vehículos oficiales de servicio, sobre todo de recolección de basura y patrullas, dijo que será revisado el formato de las rutas, con objetivo de hacer los servicios más eficientes, y por tanto, el consumo de combustible.
En cuanto a la labor de colaboradores, dijo que revisará su rendimiento en cada caso, sin descartar “que el cuerpo adelgace”, dando a conocer también que ha solicitado su renuncia a los secretarios y directivos municipales, pero enfatizando que será revisado constantemente su desempeño.
El alcalde dijo que el actual edificio que alberga la presidencia municipal, el cual fue construido con recursos por 78 millones de pesos, por un crédito contratado a 18 años, es lo suficientemente eficiente, por lo que no vislumbra recortes a los gastos de operación, pero sí su revisión.
También de forma semejante a lo expresado por diversos actores políticos y funcionarios públicos de los tres niveles de gobierno, dijo que es respetuoso de las protestas que se han registrado, con motivo del aumento a las gasolinas y diesel.
En el mismo tenor, reprobó los actos de vandalismo que se han presentado, señalando que “la protesta es válida, pero los actos de vandalismo nunca serán válidos”.
Por Daniel Martínez Martínez