Pachuca de Soto, Hidalgo.- El Ejecutivo del Estado de Hidalgo no tiene facultad de llamar a comparecer al ex gobernador Omar Fayad, quien puede hacer esto son las autoridades correspondientes, es decir, la Procuraduría General de Justicia del Estado, aclaró el gobernador Julio Menchaca Salazar.
Tras inaugurar la Semana Nacional de Transparencia 2022, el funcionario estatal señaló que “no solamente es un privilegio tener un cargo de primero nivel, eso conlleva responsabilidad y, en este caso, junto con sus pares, los y las secretarias que tomaron posesión, están deslindando responsabilidades en la entrega y recepción”
Agregó que la revisión de las dependencias va a tardar tiempo, pues de acuerdo a la Ley, llevan un camino, pues en el manejo de la administración estatal son muchas áreas y una diversidad de temas los que se deben revisar.
Sobre la visita que Fayad Meneses hizo a inicios de la semana al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, el actual gobernador de Hidalgo aseguró que no interfiere en las investigaciones que realiza el gobierno del estado contra dos secretarías de la anterior administración y 13 municipios por el presunto desvío de 500 millones de pesos.
“Cada quien tiene derecho a buscar a quién desee. Ahí no me meto. El presidente de México es un hombre generoso y estuvo con nosotros el sábado, en un recorrido en la refinería, en la planta de coque que va a implicar una inversión de más de 50 mil millones de pesos y la generación de miles de empleos”, dijo.
Sobre el tema, recordó que el pasado sábado 8 de octubre, durante la visita de López Obrador a la Refinería de Tula, platicó con él sobre la lucha contra la corrupción y de la rendición de cuentas que se está emprendiendo en el gobierno de Hidalgo.
“Se trata de hacer bien las cosas y en caso de que proceda, se habrán de integrar carpetas de investigación, para que no sean llamaradas de petate. Lo que el estado busca es que, cuando se compruebe que hay desviaciones, la recuperación de los recursos y quien incurrió en responsabilidades las asuma, no como una cacería de brujas o venganza, sino una rendición de cuentas”.
Por Daniel Martínez Martínez