Singuilucan, Hidalgo.- La Síndica municipal de Singuilucan, Claudia Casasola Cárdenas, rechazó la versión del alcalde Marcos Miguel Taboada Vargas respecto a que el pago de aguinaldos pendiente para la mayoría de los colaboradores del gobierno local se está realizando paulatinamente.
Taboada Vargas aseguró en entrevista que se estaba pagando la prestación, pendiente desde diciembre del año pasado, por grupos de colaboradores y de acuerdo a los recursos económicos que están disponibles.
Dijo que personal de Protección Civil, Seguridad Pública y de limpias, así como algunos directores y administrativo se les está pagando bajo dicho formato, acordado en una reunión a donde se les informó de ello a los colaboradores del gobierno municipal.
Consultada al respecto, la Síndica Casasola Cárdenas rechazó parte de los dichos del alcalde, pues sólo se le ha pagado el aguinaldo al personal de Protección Civil y Seguridad Pública porque existen partidas específicas para ellos; en el caso del personal de limpias y recolección de basura, se les realizó el pago parcial de la prestación (entre una y dos quincenas) tras amagar con un paro de labores.
Señaló además que para haber realizado el resto de los pagos de aguinaldo, tendría que existir la autorización de la Asamblea Municipal, pues tendrían que usarse fondos económicos ya correspondientes al presente ejercicio fiscal.
Hasta el momento el tema no se ha discutido y ni siquiera presentado en las recientes reuniones del cuerpo edilicio.
Taboada Vargas aseguró en la respectiva entrevista que hasta el momento se ha pagado el aguinaldo a la tercera parte del total de los colaboradores de la actual administración municipal.
El pago de la prestación sigue pendiente para el total de la plantilla de personal del gobierno municipal de Singuilucan por un robo que habría ocurrido el mes de diciembre del 2021 a las oficinas de presidencia municipal.
Sobre la investigación respectiva, Taboada Vargas señaló que esta sigue su curso, estando a la espera de lo que se dé a conocer por parte de las autoridades ministeriales.
Por Daniel Martínez Martínez