Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- El gobierno municipal presentó a representantes de la Secretaría estatal de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnarh), cinco opciones para la eventual instalación y funcionamiento de una planta tratadora y de reciclaje de basura.
Ante funcionarios estatales, el presidente del concejo municipal, Fernando Lemus Rodríguez, presentó estudios de viabilidad de los terrenos señalados para que se establezca una planta de separación y transferencia de residuos, la cual tendría una capacidad de 250 toneladas por día, con visión regional.
Durante la reunión, llevada a cabo el pasado viernes 9 de octubre, se señaló que se cuenta con cinco opciones de terreno que deben cumplir especificaciones de ubicación e infraestructura, señaladas en la Ley para la Prevención y Gestión Integral de Residuos del Estado de Hidalgo.
Una vez elegido el terreno y determinada la infraestructura, se contará con lo necesario para el desarrollo del proyecto, ofreciendo al municipio la posibilidad de ahorros considerables en el gasto de disposición final de residuos sólidos.
Por parte de la Semarnath, existirá el acompañamiento técnico en todo momento para el desarrollo del proyecto que tiene función principal la valorización y aprovechamiento de los residuos.
Las reuniones de trabajo serán semanales, los días viernes, y se pretende que en cada una de ellas existan minutas de trabajo para sentar las bases respecto a lo ya avanzado y lo que queda por realizar en las siguientes administraciones.
En entrevista ofrecida la semana pasada, Lemus Rodríguez señaló que con el proyecto de manejo y reciclaje, se busca ahorrar recursos económicos al municipio, que en este momento paga alrededor de un millón de pesos por el depósito de aproximadamente 120 toneladas diarias de basura en una planta de tratamiento, final propiedad de una empresa particular.
Anticipó que incluso buscarán aprovechar un proyecto que quedó inconcluso, originalmente para funcionar en el coredor Huichapán – Nopala, donde incluso se aplicaron recursos financieros federales.
Por Daniel Martínez Martínez