Por Carolyne Rodríguez
La dirigencia del Partido Acción Nacional (PAN) en el estado de Puebla sostuvo que la explosión del predio con contenedores de carburante en el municipio de Tepeaca confirma la persistencia de una crisis operativa en materia de robo y comercialización ilícita de gas LP, conducta delictiva conocida de forma sectorial como “huachigas”. El órgano político de oposición argumentó que este incidente pone de manifiesto la falta de inspecciones federales efectivas en los municipios que integran el denominado Triángulo Rojo.
Los representantes de la bancada panista señalaron que los riesgos para las poblaciones civiles de la zona metropolitana e interior del estado se incrementan ante la operación clandestina de centros de acopio y distribución de combustible en áreas colindantes a sectores residenciales, escolares y de salud. El partido de oposición instó a la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y a las corporaciones de seguridad pública a coordinar auditorías físicas inmediatas en las estaciones de servicio de la región de Tepeaca.
La representación del PAN precisó que las estadísticas de tomas clandestinas y eventos de riesgo vinculados a ductos de hidrocarburos obligan a las autoridades de los tres órdenes de gobierno a replantear los mapas de riesgo locales y las estrategias de inteligencia civil. Los voceros de Acción Nacional demandaron que las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) desglosen las redes de complicidad que permiten el libre tránsito de pipas irregulares por las carreteras del estado.
El pronunciamiento del partido se sumó a las exigencias de transparencia y rendición de cuentas formuladas por organismos ciudadanos tras la movilización de emergencia que paralizó las actividades económicas y educativas del municipio de Tepeaca. El PAN concluyó manifestando que la preservación de la seguridad pública y el estado de derecho en las regiones con incidencia de robo de energéticos debe ser priorizada por encima de los criterios de contención política ordinaria.
