- En la ponencia se destacó la importancia de generar condiciones institucionales que permitan mayor inserción de las mujeres en la ciencia.
La Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), en el marco del Día Internacional de las Mujeres Matemáticas, que conmemora e invita a la reflexión sobre la participación femenina en esta y otras ciencias, presentó la conferencia “Cristales rotos, transformación de la trayectoria profesional femenina”, impartida por la Program and Portfolio Manager de Educación Superior para Latinoamérica en McGraw Hill, Gabriela López Ballesteros, en el Auditorio “Ing. José Yurrieta Valdés” del Edificio Administrativo.
La conferencista indicó que, a lo largo de la historia, a las mujeres les han exigido mayores sacrificios y persistencia, así como la búsqueda de un equilibrio entre su vida personal y profesional.
En este sentido, López Ballesteros indicó que la cultura y sociedades han causado que para el sector femenino sea difícil dedicarse a las áreas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés), provocando que sufran el síndrome de la impostora, donde se autosabotean y se consideran incapaces para acceder a ciertos puestos laborales, bajo la creencia de que los hombres son quienes tienen el poder de llegar a estos lugares.
“Nos damos cuenta de que hay menos participación femenina en estas áreas, hay pocas mujeres líderes en instituciones académicas y centros de investigación, así como en las academias nacionales de ciencias. Además, en México aproximadamente el 38 por ciento de los puestos de alta dirección están ocupados por mujeres, mientras que el resto son hombres”, resaltó.
Estos fenómenos, según se explicó, afectan fuertemente a las mujeres que también son madres, pues su tiempo ya no lo pueden dedicar totalmente a su trabajo, al no laborar horas extra ni fines de semana, lo que tiene un efecto negativo en su ingreso y representa una total inequidad de género generada desde los roles sociales.
Gabriela López Ballesteros puntualizó que, para erradicar estos problemas de género, es necesario romper el techo de cristal desde las instituciones, el cual es un término que describe las barreras invisibles que impiden que las mujeres crezcan y se desarrollen laboral y profesionalmente dentro de las organizaciones.
“La idea y el objetivo es romper el techo de cristal sobre las mujeres, pero es necesario un trabajo en conjunto desde el interior de las organizaciones, demostrando que no hay diferencia entre las capacidades e inteligencia de hombres y mujeres”, destacó.
Por ello comentó que, desde estas instituciones, se deben proponer estrategias que vinculen la equidad con la eficiencia laboral de las mujeres, estas iniciativas deben ser planeadas para eliminar las barreras y corregir a las organizaciones en beneficio de hombres y mujeres.