Los investigadores del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM), de Barcelona, han descubierto que un fármaco que iba a ser retirado por su escaso uso frena el avance del cáncer de vejiga metastático en pacientes que no responden a los procedimientos tradicionales. Las conclusiones que han alcanzado provienen de un estudio llevado a cabo con la participación de doctores del propio hospital. Así, el fármaco TAK-228 inhibiría la actuación de una proteína vital para el crecimiento y la propagación de estos tumores: la mTORC1/2.
Según ha recogido Efe, el autor principal del estudio y director del IMIM, el doctor Joaquim Bellmunt, ha asegurado que el descubrimiento y los buenos resultados obtenidos por este medicamento son “una gran sorpresa”. Por lo que ha explicado, la farmacéutica Takeda, situada en Japón, tenía idea de dejar de comerciarlo. Tras remitirles el novedoso rendimiento del producto, la compañía ha asegurado que “trabajará ahora para sacar adelante el fármaco” y ayudar a tratar a los pacientes de este tipo de cáncer.