Fortalecen habilidades psicosociales de 60 niños albergados en Centros de Asistencia Social.
“No sabes cuándo ni dónde empezaron los agujeros, pero un día te das cuenta de que los tienes y que, además, tienes ganas de taparlos”, bajo esta reflexión del libro El agujero del jardín, su autora, Edmée Pardo, invitó a niñas y niños de los Centros de Asistencia Social a no acudir al mundo de las adicciones de las drogas y el alcoholismo como una solución para salir de sus problemas.
La escritora, acompañada de Rina Gitler, Directora Fundadora de Alma, Institución Privada, motivó a las niñas, niños y jóvenes presentes, a sanar sus emociones de una forma que no dañe su integridad, poniéndoles como ejemplo el personaje de este cuento, cuya narración relata la historia de un adolescente que al sentir un vacío emocional se refugia en el cigarro, el alcohol y las drogas.
Ante la presencia de Cristel Yunuén Pozas Serrano, Procuradora de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes del DIFEM, María de Lourdes Nava Nájera, Directora de Prevención y Bienestar Familiar del DIF mexiquense, expresó el interés de Fernanda Castillo de Del Mazo, Presidenta Honoraria del DIFEM, para fortalecer en los menores de 18 años valores y actividades positivas que contribuyan a su formación emocional e intelectual.
Agregó que a dicha actividad también se sumaron especialistas y psicólogos del organismo para asesorar a todas las niñas, niños y jóvenes mexiquenses que solicitan apoyo para tratar sus problemas emocionales, tapar estos hoyos y transformar su vacío en un jardín interior que les permita sembrar gratitud, tolerancia, sueños y sensaciones de calma, tener amistades positivas y realizar actividades que nos motivan a vivir la vida.
En este sentido, la autora señaló que los hoyos son un duelo que se experimenta cuando muere alguien que amamos, cuando se tiene miedo, cuando alguien es lastimado con palabras o golpes, ab