Por Javier Puga
Beatriz Camacho, presidenta de la Coparmex en Puebla, lanzó una advertencia sobre las consecuencias pedagógicas y económicas de adelantar el cierre del ciclo escolar. La dirigente patronal sostuvo que recortar semanas de aprendizaje bajo la premisa del Mundial de fútbol y las condiciones climáticas representa una vulneración directa al derecho a la educación de los niños y jóvenes poblanos, además de profundizar el rezago académico que aún se arrastra tras el periodo de confinamiento sanitario.
Desde la perspectiva del sector empresarial, la medida provocará afectaciones económicas colaterales para millones de familias. Camacho explicó que las madres y padres trabajadores dependen de la certeza del calendario escolar para organizar sus jornadas de productividad; un cambio de este tipo genera un vacío en el cuidado de los menores que muchas veces termina en ausentismo laboral o gastos extraordinarios en servicios de guardería no planificados.
La Coparmex Puebla subrayó que la competitividad del estado a largo plazo depende de la solidez de sus instituciones educativas, por lo que tomar decisiones basadas en criterios extracadémicos envía una señal negativa a los mercados. Beatriz Camacho instó a las autoridades a ponderar el valor de la presencialidad en el aula, sugiriendo que se refuercen los protocolos de salud ante el calor en lugar de optar por la vía más sencilla que es el cierre prematuro de las escuelas.
Finalmente, el organismo empresarial hizo un llamado al diálogo entre la SEP y los sectores productivos para evaluar el impacto real de estas medidas. Camacho recordó que Puebla necesita una mano de obra capacitada y jóvenes con bases académicas sólidas para enfrentar los retos del 2026, objetivos que difícilmente se alcanzarán si se normaliza la interrupción de la enseñanza por factores ajenos al proceso de aprendizaje.
