- Muchas son las hipótesis que se escuchan sobre el porqué de esta acción. Que tu sangre es muy dulce, el olor de tu cuerpo, los alimentos de tu dieta, tu tipo de sangre o hasta el perfume que usas.
The Royal Society Publishing tiene un artículo al respecto y es de Julien Martinez. A grandes rasgos dice que el radar del mosquito para la búsqueda se puede activar en un rango de hasta 55 a 70 metros de distancia gracias al dióxido de carbono. Ya en su camino, reconocen señales como humedad o temperatura corporal.
También se sabe que existen varios factores que hacen atractiva a una persona para los mosquitos como el microbioma en la piel, el olor, la presencia de alguna infección, la genética o hasta la fisiología de cada organismo. Además, durante mucho tiempo se dijo que aparte de la producción de CO2, la secreción de ácido láctico era lo que los atraía y por esta razón preferían a los deportistas.
Sin embargo, también existe gente que para nada atrae a los mosquitos y una posible explicación es que el cuerpo de algunos sujetos es capaz de producir repelentes naturales contra ellos, aún cuando emanen ácidos carboxílicos en altas concentraciones.