Así funcionaba el huachicol de plazas educativas en Michoacán
Es durante la administración del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla que se detectó la manera en la que operaba la red de venta de plazas a docentes en el estado de Michoacán, ante lo que se han implementado diversas acciones con el objetivo de evitar este tipo de irregularidades en el sistema. Así lo expresó la titular de la Secretaría de Educación en el Estado (SEE), Yarabí Ávila González.
La funcionaria estatal explicó que en esta “ruta del huachicol”, existía un “Coyote A”, que era un trabajador de la Secretaría o un sindicalizado que estaba metido en la red de venta de plazas, pues se encargaba de buscar todas aquellas plazas que estuvieran disponibles, mientras que por otro lado, el “Coyote B”, se daba a la tarea de responder a los intereses de algún alto funcionario de la Secretaría de Educación, y acomodaban las plazas según una larga lista de interesados, al tiempo que se encargaba de administrar el dinero, así como de asegurarse del nombramiento y la entrega de la orden de adscripción, documento sin el cual un docente no puede ejercer su labor en una institución educativa.
En esta red, con el fin de mantenerla, se hacía todo lo posible para no informar de las vacancias, que generalmente surgían debido al fallecimiento de algún docente, o bien, por su jubilación, de la cual no se podía saber nada en el organismo educativo, y motivo por el cual después surge el problema de la falta de plazas.
Cabe destacar que estas plazas llegaban a venderse hasta en 15 mil pesos para asignación de horas en secundaria, 60 mil para cambios de centros de trabajo, 150 mil por una plaza administrativa, e incluso ascendían a los 400 mil pesos para las plazas docentes.