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En los últimos tres años las denuncias contra los malos elementos de seguridad y procuración de justicia han ido en aumento, a partir de la operación de las redes sociales, tan sólo este año suman 18 casos, entre ellas la supuesta agresión de policías de Naucalpan y Toluca contra de ciudadanos, investigaciones que concluirán en dos meses.
De manera general la Inspección General de las Instituciones de Seguridad Pública (IGISPEM) en este 2016 ha sancionado a 278 servidores, 228 de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) y 50 policías tanto estatales, como municipales.
A decir del director de información del IGISPEM, Alfredo Zarza Delgado el aumento de uniformados sancionados o inhabilitados al cometer abusos en contra de la población, se debe aumentado ya que se tienen nuevos canales de denuncia y por la celeridad de los castigos por parte de la autoridades.
Explicó que los casos viralizados en redes sociales se actúa inmediatamente, aunque son elementos que a largo plazo recibirían una sanción de comprobarse que violaron la ley de responsabilidades.
“Hay ido en total aumento, porque se han visto los resultados en sancionar a los servidores públicos que han incurrido en esos hechos, los casos son mas visibles, porque la gente cuenta con celulares y en cualquier momento los graba y los sube a las redes sociales, cualquier acto irregular ya se puede ver”, consideró.
Por su parte, el titular de la CESC, Eduardo Valiente Hernández reconoció los casos de agresiones de los policías denunciados en redes sociales, aseguró que de manera permanente con el IGISPEM se ejecutan acciones y operativos para detectar a los malos elementos.
Afirmó que tanto los vídeos viralizados en redes sociales, así como las quejas que se reciben vía telefonía y en oficina se aplica la ley a los servidores.
De acuerdo al IGISPEM en el 2014 fueron 227 elementos de seguridad y justicia sancionados, para el 2015 aumentó a 256 y en lo que va de este año suman 278, servidores que entre otras cosas han cometido actos de corrupción y abusos de autoridad.
Gerardo GARCIA