En torno a los acuerdos que el anterior gobierno de Silvano Aureoles Conejo, tuvo con el Arzobispo Monseñor Carlos Garfias Merlos, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, solicitó de vuelta las 30 camionetas que recibieron en su momento por parte del estado, confirmando que están en labores de investigación.
Debido a que Silvano Aureoles Conejo está en calidad de prófugo de la Justicia, hay una serie de investigaciones que están en análisis y rastreo por parte de las autoridades, por lo que confirmaron que la Contraloría del Estado ya está investigando esta situación sin afán de perseguir a la Iglesia Católica, ya que únicamente quieren de vuelta los vehículos de manera pacífica y sin represalias.
“Yo haría un llamado, porque no se trata de una persecución a la iglesia católica. Si algún sacerdote, alguna persona trae esta camioneta es mejor que la entregue personalmente porque seguramente la entregaron a quienes se la dieron, de buena fe”, declaró el gobernador.
En este tenor, declaró no tener ningún tema con la institución clerical, ya que sabe que no actuaron de mala fe al aceptar este donativo, por lo que pidió que si algún sacerdote o laico actualmente tiene alguna en su posesión, se acerque de forma voluntaria a las autoridades para que sea puesta a disposición.
“Se está haciendo la investigación porque hay un desvío de recursos públicos, fueron compradas para cierto fin, y las están usando para otra cosa”, comentó el mandatario.
En total son tres decenas de camionetas de doble cabina cuyo uso normalmente es policial, gubernamental, o por parte de brigadas de salud. Por tales motivos, podría tratarse de un asunto de desvío de fondos, al haber sido compradas para un fin distinto del que decidieron destinar.