Tomando en consideración diversos indicadores de violencia letal, además de las cifras de homicidio doloso, se observa que en 12 entidades prevalece un balance negativo o muy negativo.
Adicionalmente, 12 estados mantienen un balance negativo o muy negativo de la violencia letal.
Los datos oficiales podrían no estar mostrando con precisión la crisis de seguridad en varias regiones de México. Tomando en consideración diversos indicadores de violencia letal, además de las cifras de homicidio doloso, se observa que en 12 entidades prevalece un balance negativo o muy negativo.
La Ciudad de México está a punto de pasar de un balance regular a uno muy negativo. El volumen de desapariciones en la capital sugiere un deterioro en las capacidades de las fiscalías y un recrudecimiento del conflicto entre grupos criminales locales y nuevas organizaciones. Para el periodo enero-julio de 2025, con datos al 18 de agosto, la capital reportó 1306 personas desaparecidas, ocupando el primer lugar nacional.
Comportamientos inusuales en el registro de los delitos
El gobierno mexicano continúa utilizando la misma metodología para medir la violencia letal: los registros de homicidio doloso por cada 100 mil habitantes. Sin embargo, esta medición presenta limitaciones para delinear su contexto: deterioro institucional y evolución de las dinámicas criminales. Tampoco refleja el total de los asesinatos en el país.
Lo anterior se ve expuesto en anomalías en el comportamiento de los datos. De 2024 a 2025, considerando los registros de enero a julio, las víctimas de homicidio doloso disminuyeron 16.4%. Sin embargo, en el mismo periodo, las víctimas de otros delitos contra la vida aumentaron 2.6%, y las personas desaparecidas 12.9%. Estas variaciones son aún más marcadas si se toma a 2019 como año base. A partir de entonces, los porcentajes se disparan 82% y 69.5%, respectivamente.