La cifra promedio de secuestros registrados al año ha bajado de 90 a 40 casos; extorsión pasó de 90 a 250
En el marco del X Aniversario de la Unidad Especializada de Combate al Secuestro (UECS) de la Fiscalía General del Estado (FGE), el titular de este órgano, Adrián López Solís, compartió algunos de los logros más importantes que ha conseguido esta unidad en los últimos 10 años, y señaló que la colaboración interinstitucional ha sido pieza clave en el combate contra este delito, que atenta gravemente contra la integridad de la población.
El fiscal reveló que, a la fecha, ha crecido el número de sentencias, así como de personas que han sido determinadas como responsables del delito de secuestro, al tiempo que se han aplicado penas “ejemplares, muy elevadas”, según menciona.
En ese sentido, dijo que la cifra promedio de secuestros registrados al año ha bajado de 90 a 40 casos, es decir, poco menos de la mitad.
No así es el caso de la cantidad de extorsiones registradas, que crece con base en el aumento de las denuncias que se investigan, y no necesariamente de los casos por sí mismos.
“Ha crecido el fenómeno de la extorsión, porque hoy se habla de un fenómeno que había permanecido invisible, y que tiene diferentes formas de comisión. Ante esto, nosotros ya nos hemos colocado como Michoacán a la vanguardia con un tipo penal en sus diferentes modalidades que nos permite integrar carpetas de investigación; más que anteriormente. Pasamos de alrededor de 90 en un año a alrededor de 250 en este año que cerramos”, señaló.
No obstante, sigue existiendo una cifra negra, que lamentablemente, admite el fiscal, no está del todo al alcance de las instituciones.
“Del 100% de los delitos solo se están denunciando 7, es decir que el 93% de los delitos que se cometen no se denuncian, pero de ese 93%, registros del INEGI hablan de que hasta un 90% de los que no se denuncian son delitos de fraude o extorsión en sus diferentes modalidades”, comenta.
López Solís indica que para lograr que la gente denuncie, primero es vital que sientan confianza en la institución que investiga, que reciba un buen trato, y naturalmente, que las investigaciones tengan buenos resultados.