Históricamente se había negado a tal posibilidad
La presidenta de México sorprendió a propios y extraños con sus movimientos más recientes; la doctora Claudia Sheinbaum Pardo se presentó en la última mañanera antes de partir a España junto con un equipo de especialistas de instituciones académicas como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), a la par de organismos como el Instituto Mexicano del Petróleo y el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua.
La mandataria explicó que el objetivo de la confirmación de este equipo de especialistas consiste en evaluar el uso del fracking en nuestro país, para así poder tomar una decisión basada en evidencia científica y sin afectar al medioambiente ni a las personas que habitan en México.
En este sentido, se espera que los especialistas puedan brindar una “primera orientación” dentro de los próximos dos meses, según informó la presidenta.
Sheinbaum Pardo reconoció que estuvo en contra del fracking por muchos años, pero admitió que “sería un error” cerrarse por completo a la posibilidad, dado que las nuevas tecnologías y la situación del país en términos de dependencia orillan al gobierno Federal a buscar nuevas alternativas.
Y es que en la actualidad México le compra unos 7 mil 500 millones de pies cúbicos de gas natural a Estados Unidos, lo que representa casi el 75% del consumo del país, mientras que en nuestra nación se producen apenas un aproximado de 2 mil 300 millones de pies cúbicos de gas, lo que corresponde al 25% restante.
Por ello, la mandataria morenista ve este ejercicio como un “acto de soberanía energética”.
Ahora bien, aunque Claudia Sheinbaum asegura que los nuevos avances tecnológicos evitarían daños graves al medio ambiente, lo cierto es que diversas asociaciones que luchan contra la práctica del fraking afirman que no existe manera de efectuar estas acciones sin dañar al ecosistema.
Por otro lado, el Global Methane Tracker del año pasado, realizado por la Agencia Internacional de Energía, reveló que el sector energético generó cerca de 145 millones de toneladas de metano durante el 2024, lo que sobrepasa el 35% del total que genera la humanidad en todo el mundo.