Sheinbaum rechazó que la reforma tenga como propósito beneficiar políticamente a Morena y aseguró que el objetivo es blindar la democracia mexicana frente a posibles intereses externos
Atenea Rojas
Al defender la reforma aprobada en la Cámara de Diputados que contempla la posibilidad de anular comicios cuando se acredite injerencia externa en los procesos democráticos, la presidenta Claudia Sheinbaum, afirmó que existe el riesgo de intervención extranjera en las elecciones federales de 2027, puesto que -asegura- México ya cuenta con antecedentes de financiamiento extranjero vinculado a organizaciones con participación en el debate político nacional.
Por lo anterior, Sheinbaum rechazó que la reforma tenga como propósito beneficiar políticamente a Morena y aseguró que el objetivo es blindar la democracia mexicana frente a posibles intereses externos. Además, insistió en que la decisión sobre el rumbo político del país corresponde únicamente a los ciudadanos mexicanos.
De acuerdo con la propuesta, podrían considerarse formas de injerencia externa acciones como financiamiento ilegal desde el extranjero, campañas de desinformación, uso de propaganda internacional o ciberataques que influyan en los resultados electorales. No obstante, legisladores de oposición han advertido que el concepto aún resulta ambiguo y podría derivar en interpretaciones discrecionales durante futuros procesos electorales.
Como antecedente, la presidenta mencionó casos de organizaciones civiles que presuntamente recibieron recursos provenientes de instituciones extranjeras, particularmente desde Estados Unidos, y que tuvieron incidencia en el escenario político nacional.
Mientras Morena sostiene que las modificaciones buscan proteger la soberanía nacional y fortalecer la legalidad electoral, partidos de oposición como PAN, PRI y Movimiento Ciudadano han acusado que podrían utilizarse para judicializar elecciones o impugnar resultados incómodos para el oficialismo.