Aseguró que el gobierno federal busca “fabricarle un caso” bajo la figura de testigo, al considerar que las autoridades federales violentaron la Constitución y las garantías inherentes a su cargo
Atenea Rojas
La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos denunció presuntos actos de persecución política luego de ser citada por la Fiscalía General de la República (FGR) para declarar en torno a las investigaciones relacionadas con operativos contra laboratorios clandestinos en la Sierra Tarahumara.
Desde las oficinas centrales de la FGR en la Ciudad de México, la mandataria estatal aseguró que el gobierno federal busca “fabricarle un caso” bajo la figura de testigo, al considerar que las autoridades federales violentaron la Constitución y las garantías inherentes a su cargo, puntualizando que durante su administración colaboró “sin reservas” con las autoridades federales en materia de seguridad y defendió las acciones emprendidas para combatir el narcotráfico en Chihuahua.
Por lo anterior, Campos además acusó un trato diferenciado por parte de las autoridades federales, al comparar su situación con la de funcionarios de otros estados señalados por presuntos vínculos con el crimen organizado, sobre ello, señaló que el “régimen totalitario de la 4T” busca perseguir a los opositores y advirtió que hoy las acciones van dirigidas contra ella, pero mañana podrían alcanzar a cualquier ciudadano.
“A los funcionarios de Sinaloa acusados de nexos con el narcotráfico por autoridades extranjeras les dan impunidad absoluta, mientras que a Chihuahua se le sobaja sin pruebas ni juicios”, afirmó.
La controversia se originó luego de que trascendiera la presunta participación de agentes de la CIA en operativos realizados en abril pasado en territorio chihuahuense para desmantelar laboratorios clandestinos de droga, situación que derivó en investigaciones de la FGR por posibles irregularidades, entre ellas una supuesta invasión de competencias federales y falta de notificación a las autoridades correspondientes.