Con tranquilidad, gran emoción y tristeza al final por el resultado, los capitalino vieron el partido Desde las pantallas del Fan Fest del Zócalo de la ciudad de Puebla.
Desde cerca de las 17:00 horas, a pesar de que el partido, programado para las 18:00 horas, fue retrasado a las 18:00, por amenaza de tormenta eléctrica en la ciudad de México, los poblanos empezaron a abarrotar el FIFA Fan Fest del Zócalo poblano.
Desde familias con niños y hasta mascotas, asco como personas de la tercera edad y personas con discapacidad se congregaron en las mega pantallas instaladas por el Ayuntamiento de Puebla.
Hasta hubo capitalinos que cargaron con sus perritos.
La mayoría de los asistentes vestían la camiseta tricolor, sin embargo algunos venían portando gorras, mantas (con la leyenda somos Puebla) pañoneletas y banderines con los colores de México.
Hubo hasta quienes llegaron con máscaras de luchador, algunos otros con sombreros de charro, maracas, cornetas y lanzarspumas.
El momento más emotivo, fue el levantón del primer gol del Tri, luego de la tanda de dos goles seguidos que les propinó la escuadra britanica, al inicio del partido.
Sin embargo también fue emotivo el inicio del partido, cuando los asistentes cantaron a coro el himno nacional, simultáneamente con la transmisión desde el legendario Estadio Azteca.
El ánimo subió con la expulsión de un elemento ingles y en con el segundo gol mexicano,
Pero volvió a decaer con el penal que le marcaron al portero mexicano por lanzarse a las piernas del delantero ingles durante un peligroso ataque.
Al final, a pesar del esfuerzo del tricolor, el resultado no alcazó para mantener a México en la justa mundialista, por lo que los poblanos se retiraron con arnimo decaído; sin embargo unos se divirtieron descargando la tensión contra una piñata que colgaron frente a la Fuente de San Miguel.
El saldo fue blanco, según confirmó la Secretaría de Seguridad Ciudadana, luego del operativo desplegado en el Zócalo y la avenida Juárez para los festejos, que al final no llegaron.
Entre tanto, los restaurantes de las inmediaciones al Zócalo y Centro histórico mostraron llenos a la mitad y vacío los que no contaban con pantallas.
A las afueras de los establecimientos, algunos transeúntes se detenían para ver el desarrollo del parido.
