Especialistas recomiendan revisar las condiciones de la póliza antes de la temporada de lluvias, ya que los seguros básicos no cubren daños ocasionados por inundaciones, granizo o caída de árboles
Alberto Dzib
Con el incremento de las lluvias en el Estado de México, especialistas en seguros recomendaron a los automovilistas verificar el tipo de póliza que tienen contratada, ya que la cobertura amplia es la opción que ofrece mayor protección frente a daños provocados por inundaciones, granizadas, caída de árboles y otros fenómenos hidrometeorológicos.
La presidenta del Consejo Asegurador Mexicano (Conamex) Estado de México, Maribel Pérez Reyes, explicó que muchos conductores optan por contratar únicamente seguros de responsabilidad civil debido a su menor costo, aunque éstos sólo cubren daños a terceros y no las afectaciones que pueda sufrir el vehículo del asegurado durante una contingencia climática.
“Hay que darle una revisada justamente a las condiciones generales de la aseguradora con la que se esté haciendo la contratación. Es muy probable que los fenómenos hidrometeorológicos sí estén cubiertos, como inundaciones, granizo o caída de árboles, pero eso depende del tipo de póliza”.
La especialista indicó que antes de contratar un seguro también es importante revisar la suma asegurada para daños materiales, pérdida total, robo, robo parcial de autopartes, gastos médicos, asistencia legal y confirmar de manera expresa qué fenómenos naturales contempla la cobertura, ya que las condiciones pueden variar entre compañías.
Añadió que el costo de una póliza depende del modelo del vehículo, su antigüedad, la zona donde circula, el historial de robos y el perfil del conductor. En términos generales, una cobertura amplia puede oscilar entre 10 mil y 18 mil pesos al año, por lo que recomendó comparar opciones y solicitar que un asesor explique con detalle los alcances del contrato antes de firmarlo.
La recomendación cobra relevancia durante la actual temporada de lluvias, cuando aumentan los reportes de vehículos afectados por anegaciones, corrientes de agua, granizadas y caída de árboles, daños que, en muchos casos, sólo son indemnizables cuando el automóvil cuenta con una cobertura amplia vigente.